miércoles, 6 de agosto de 2008

Semillas

Hace un tiempo volvía de un viaje que hice con mi familia cuando, aburrido, me detuve a ver el paisaje que exhibía lo que rodeaba la ruta. Note que era bastante desolador, campos verdes que parecían infinitos por donde se mire, todos cercados por grandes alambradas. Algo normal pensaran ustedes, no hay mucho que ver cuando uno se fija a sus costados en estos lugares, pero de repente algo llamo poderosamente mi atención:

El espacio que había entre el circuito asfaltico y los alambrados divisorios rondaba entre los 5 o 6 metros aproximadamente, el suelo era casi desértico (o por lo menos eso parecía) lleno de yuyos y malezas que crecían en el pedregullo, pero cada tanto, aparecía una planta de girasol que se mostraba brillante y particularmente hermosa con una flor que contrastaba claramente con su entorno.

Luego de un rato ya habiendo visto varios girasoles varados me pregunte: ¿Cómo puede surgir algo así en medio de la nada? No sé mucho de plantas pero de seguro algún cuidado requeriría para que floreciera, y más entre tanta fronda. También me pregunté cómo llega una semilla de girasol al lugar, viendo que las plantaciones que había no eran de la ya mencionada planta.

Intentando buscar una respuesta me quede mirando por la ventana un poco confundido, cuando mi papá me mira y dice lo siguiente:

“¿Viste los girasoles al borde de la ruta, Rodrigo?”

Yo, sorprendido por la pregunta, respondí:

“Sí, los vi, recién justo los vi” (Sin mencionarle en que eso estaba pensando)

Entonces me contó:

“Esa planta crece ahí porque los camiones que cruzan esta ruta transportan, entre otras cosas, semillas de girasol, y al llevar sus cúpulas llenas hasta el borde, cuando se sacude un poco la caja por un pozo o algo así, el cargamento se ve desbordado y algunos granos caen hacia el suelo. Luego casi por arte de magia nace lo que vemos ahora je”

Esta historia me dio aún más que pensar y no pude evitar comenzar a relacionar las cosas con lo que es parte de nuestra realidad, en verdad me fascina hacer eso.

Supongamos que el borde de la ruta es la República Argentina, que conduciendo el camión se hallan los dirigentes que vaciaron nuestro país tanto ideológica como políticamente, y que en vez de ser semillas lo que transportan es un cargamento lleno de ideas y sentimientos de personas. Cuanto se asemeja a lo que alguna vez les toco vivir a nuestro pueblo, cuanta gente llena de ideales fue arrebatada de nuestro suelo, cuanto que se perdió nuestra generación y las que vienen. Pero a pesar de este vaciamiento, no todo esta perdido, porque aunque muchos quieran hacernos creer que la juventud de hoy esta dormida o no piensa, se equivocan. De ese camión se escaparon semillas y se siguen escapando, y aunque las condiciones son desfavorables esas fuentes crecieron, a base de sacrificio demostraron que a pesar de lo árido del camino se puede echar raíces si se lucha por un ideal claro y sensato.

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